https://doi.org/10.5281/zenodo.16782321

ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN

 

Pensar la creatividad en relación al Trabajo Social

Thinking about creativity in relation to Social Work

 

Dainerys Guerra LuisI, Lisbet Muro Garcia I, Jorge Enrique Gómez Expósito I

 

I. Centro Universitario Municipal “Panchito Gómez Toro”, Jatibonico, Sancti Spíritus,

Cuba

dainerysguerraluis@gmail.com , https://orcid.org/0009-0009-1890-8635

sociologylisbet@gmail.com , https://orcid.org/0000-0002-0386-6630

jorgeenriquegomeze@gmail.com , https://orcid.org/0009-0004-5739-4044

 

Recibido: 20/03/2025                          Revisado: 27/03/2025

Aprobado: 01/04/2025                        Publicado: 06/05/2025

 

RESUMEN

La creatividad es un proceso que favorece el progreso del ser humano en la formación de personas autónomas y valiosas. Su desarrollo en el contexto educativo, permite repensar actitudes, concepciones y experiencias que deben potenciarse en los educandos para lograr un aprendizaje desarrollador. El Trabajo Social es una de las carreras que debe volverse cada vez más innovadora y creativa para que sus profesionales puedan afrontar los constantes desafíos en un escenario de cambios permanentes. Esta investigación tiene como propósito explorar cómo la creatividad puede integrarse en el Trabajo Social en función de mejorar la calidad y efectividad de los servicios sociales. Se utilizó la perspectiva cualitativa, específicamente a través de la tipología documental-bibliográfica. Se desarrolló un proceso analítico-reflexivo que permitió visualizar que la creatividad es un proceso clave a desarrollar en los estudiantes de la Trabajo Social, porque les permite adaptarse a un entorno en constante cambio y ofrecer soluciones innovadoras a los problemas sociales.

Palabras Clave: Creatividad; educación; trabajo social.

 

ABSTRACT

Creativity is a process that fosters human progress in the development of autonomous and valuable individuals. Its development in the educational context allows us to rethink attitudes, concepts, and experiences that must be fostered in students to achieve developmental learning. Social Work is one of the fields that must become increasingly innovative and creative so that its professionals can face the constant challenges of a constantly changing environment. This research aims to explore how creativity can be integrated into Social Work to improve the quality and effectiveness of social services. A qualitative perspective was used, specifically through documentary and bibliographic typology. An analytical and reflective process was developed that allowed us to visualize that creativity is a key process to develop in Social Work students, because it allows them to adapt to a constantly changing environment and offer innovative solutions to social problems.

Keywords: Creativeness; education; social work.

 

INTRODUCCIÓN

Acerca de la creatividad existen diversos estudios que dan cuenta de su evolución y aportes teóricos y enriquecen su práctica. Según Cobos (2010) “La UNESCO precisa que los seres humanos tienen potencialidades creadoras, cada individuo puede expresarse creativa y artísticamente y participar en la vida de la comunidad” (p.19). Enfatiza que desde edades tempranas se puede estimular la creatividad en espacios comunicativos, de afectos, libertad de expresión sin represión ni censura que los docentes deben establecer las estrategias para alcanzar tales propósitos.

La creatividad resulta fundamental para la innovación tecnológica y social, así como para el progreso de los individuos. Su valor ha promovido la realización de un sinnúmero de investigaciones para profundizar en sus características y optimizar su desarrollo.

Uno de las principales categorías del desarrollo de la creatividad es la educación, cuya función principal es impulsar el potencial creativo de los estudiantes y ampliar de manera integral y equilibrada sus pensamientos y actos; con la finalidad de que trasciendan sus formas de vida y cambien determinados aspectos o establezcan una nueva influencia sobre alguno de ellos.

En el sistema educativo, la creatividad tiene una importancia significativa con relación a las innovaciones, al desarrollo del pensamiento, de los cambios educativos, y a la actitud creadora de los educandos. Es por ello, que se debe contar con ambientes creativos donde se busque potenciar los procesos educativos no convencionales que estimulen al estudiante a conocer, explorar, investigar, aprender y profundizar en un área de conocimiento, aprovechando las posibilidades que ofrece el medio.

El valor de la creatividad a nivel global se evidencia en los centros de Educación Superior, los cuales se dedican a la investigación de métodos diferentes de enseñanza aprendizaje, enfocados en la formación de una generación de profesionales con capacidad para crear, innovar, motivar, comunicar y resolver problemas de una manera original. Es por ello que resulta importante el desarrollo de este estudio para que la carrera de Trabajo Social potencie el desarrollo de prácticas creativas y que abogue por una sociedad con profesionales creativos, auténticos y con iniciativa. De ahí que el objetivo del mismo sea: explorar cómo la creatividad puede integrarse en el Trabajo Social en función de mejorar la calidad y efectividad de los servicios sociales.

El Trabajo Social es una de las carreras que en el mundo actual, enfrenta retos cada vez más complejos debido a las rápidas transformaciones sociales, económicas y tecnológicas que viven las sociedades. En este contexto, la creatividad se convierte en una expresión de la personalidad, a partir de la cual los trabajadores sociales pueden adaptarse y encontrar soluciones innovadoras a las diversas problemáticas que afectan a individuos y comunidades.

La carrera de Trabajo Social ofrece conocimientos acerca de los ámbitos de actuación e intervención de estos profesionales y afianza las herramientas para que actúen de manera independiente y creativa en la atención a personas, familias, grupos y comunidades. En este sentido, la creatividad puede ser empleada para que estos actúen ante situaciones concretas que puedan presentarse dada la complejidad creciente que hoy viven las sociedades.

Se concibe la creatividad para este estudio, como la capacidad de generar ideas novedosas y útiles, no solo como un motor de cambio, sino también como un recurso fundamental para la resiliencia y el éxito, específicamente en el área de acción de esta profesión.

Aunque lograr un consenso sobre el concepto y la esencia de la creatividad resulta complejo, el enfoque se centra en cómo fomentar el pensamiento creativo en las personas, en los procesos empleados y en la importancia de este aspecto, especialmente en el ámbito educativo y en las ciencias relacionadas con el accionar del ser humano. Por lo tanto, este artículo se propone explorar cómo la creatividad puede integrarse en el Trabajo Social en función de mejorar la calidad y efectividad de los servicios sociales.

 

MÉTODOS

La investigación se basa en un enfoque cualitativo y utiliza para su recolección y análisis la tipología documental-bibliográfica. Además, esta se apoya y responde a las características de la perspectiva cualitativa, específicamente a través de la tipología documental-bibliográfica para describir el estado del arte en relación al tema abordado, acercándose a la realidad social. Se adoptó también una orientación interpretativa ofreciendo una riqueza conceptual desde los puntos de vista de cada autor y buscando el significado del objeto estudiado, según la postura de los autores.

 

RESULTADOS

Definición de creatividad y su relación con el trabajo social

La creatividad es fundamental en cada ser humano, y la educación constituye uno de los principales agentes de su desarrollo, cuya función es impulsar el potencial creativo de los estudiantes y ampliar de manera integral y equilibrada los sentimientos con la finalidad de que trasciendan sus formas de vida. En función de ello, desde la Educación Superior se concibe la formación de una generación de profesionales con capacidad para crear, innovar, motivar, comunicar y resolver problemas de una manera original, por lo que es transcendental este estudio.

Smirnov et al. (1962), son del criterio que “toda actividad creadora lleva implícito resolver problemas. De esta forma, pensamiento y creatividad son conceptos psicológicos íntimamente relacionados” (p. 23).

La investigación sobre la creatividad tiene profundas raíces en la Psicología, con contribuciones de diversos autores. Galton, considerado un precursor en este campo a finales del siglo XIX, aprovechó el surgimiento de la Psicología como ciencia para iniciar su análisis científico, atribuyendo el fenómeno principalmente a factores genéticos y hereditarios (Medina et al., 2019).

Desde la Psicología se ha estudiado la creatividad, destacándose el análisis desde la corriente del psicoanaálisis, específicamente por el énfasis en la cuestión motivacional, al plantear que esta se origina en los conflictos inconscientes y se materializa a través de la sublimación.

La perspectiva psicoanalítica, liderada por Freud, sostiene que la creatividad surge de una catarsis inconsciente común a todos, diferenciándose solo en su canalización. Kubie (1958) enfatizó el rol del preconsciente, mientras que Kris (1952) propuso un modelo bifásico: inspiración y elaboración. Los teóricos psicoanalíticos coincidieron en atribuir al inconsciente un papel central en la creatividad, destacando como aporte fundamental su vinculación con la dinámica afectiva de la personalidad (Medina et al., 2019).

Según Guilford (1950), en la conferencia Creativity, pronunciada en su condición de presidente de la American PhyscologicalAssociation, “la creatividad aparece en una conducta creativa que incluye actividades tales como la invención, la elaboración, la organización, la composición, la planificación” (p. 42).

Una definición sobre la creatividad refiere:

Potencialidad transformadora de la persona, que se desarrolla a partir del funcionamiento integrado de sus recursos cognitivos y afectivos, bajo la influencia del entorno y se expresa mediante los niveles de motivación, originalidad, flexibilidad e independencia cognoscitiva que logra el sujeto en aquellas áreas donde se concentran sus principales tendencias motivacionales. (Concepción et al., 2017, pp. 63-64).

En el análisis de la creatividad, se refleja la unidad entre lo afectivo y lo cognitivo, se visualiza el vínculo que se establece entre el aspecto motivacional y determinados rasgos propios de las personas creadoras. Los factores que favorecen el desarrollo de la creatividad son diversos y en ello la participación del docente reviste gran importancia, en cuanto al estímulo en sus alumnos, para fomentar el deseo de crear. Este proceso es complejo toda vez que sucede en la subjetividad humana y se sustenta en elementos personológicos del comportamiento creativo del alumno.

En la comprensión del desarrollo y del funcionamiento de la personalidad es fundamental el hecho de detectar y explicar los cambios que se producen en la expresión emocional, en la conciencia sobre los estados afectivos, en la comprensión de las emociones, en la regulación emocional y en la empatía. Es por ello que el desarrollo de la creatividad implica un autoconocimiento, autoestima, autoconcepto y una autoeficacia, que conlleva a una vida de bienestar personal, familiar y social, cuyo fin es lograr un camino de transformación que mejora la personalidad de cada individuo para su futuro. Esto significa que la creatividad está relacionada con la capacidad de aprender cosas, cambiar de opinión, adquirir nuevas perspectivas de los hechos, dudar, integrar pensamientos e ideas diferentes en nuestro diario vivir.

El considerar la creatividad como un proceso de la personalidad, supone que el desarrollo y la educación de la primera no pueden ser analizados al margen de los espacios cognoscitivos de la educación y del desarrollo de la segunda.

Según Shabalina et al., (2019), “el proceso de enseñanza - aprendizaje potencia sus capacidades para tener una base sólida para el desarrollo del futuro ciudadano. Esto implica que la formación debe llevar consigo despojarse de una formación tradicional y abarcar el desarrollo de una formación divergente orientados al desarrollo de la creatividad”.

Ríos-Figueroa (2016), plantea que “es necesario que en la educación superior se tenga en cuenta la necesidad de un cambio educativo para formar egresados identificados con su momento histórico y que reconozcan la necesidad de ser profesionales competentes con un pensamiento creativo” (p. 67).

El Ministerio de Educación de Chile concibe el desarrollo de la creatividad como un proceso individual que parte del reconocimiento de cada estudiante como ser único, original y valioso. Este desarrollo se fomenta en interacción con la comunidad, potenciando la capacidad de autoconocimiento, proyección personal y superación consciente de las propias capacidades y limitaciones (MINEDUC, 2013).

Desde esa perspectiva, se busca el conocimiento y la valoración de sí mismo y de los demás; el desarrollo emocional y afectivo. En primer lugar, el conocimiento progresivo de sí mismo permite desarrollar una visión integrada de cada estudiante, en segundo lugar, el desarrollo emocional promueve el reconocimiento, la expresión y la autorregulación emocional, lo que implica que los estudiantes sean conscientes de sus emociones y de la de los demás, aprendiendo a vivir en conexión con estas distintas instancias de su vida a lo largo del tiempo.

El potencial creativo emerge cuando un individuo enfrenta una tarea y emplea los recursos a su alcance para resolverla, generando así ideas o productos. Al ser la creatividad una variable psicológica altamente valorada socialmente, explica en gran medida el potencial de aprendizaje y el rendimiento cognitivo. En el ámbito escolar, persiste el desafío de cómo respetar y potenciar efectivamente este potencial en los estudiantes (Costa-Lobo et al., 2016).

El desarrollo de la creatividad desde lo personal y profesional se vale del conocimiento de sí mismo, lo que significa que la evolución personal lleva a los individuos a la evolución profesional: Trazar una estrategia para el desarrollo profesional debe ser congruente con lo que se quiere para la vida en general, es por ello que implica realizar un análisis de la personalidad, especificando el norte a alcanzar. Este trabajo de introspección permite identificar las propias preferencias o talentos naturales que facilitarán el desarrollo de competencias.

En suma, hablar de desarrollo de la creatividad desde lo personal y profesional es planificar para sí mismo un camino de crecimiento y aumento de capacidades en la dirección deseada y que más lo satisface, orientándolo hacia su objetivo. Ello evidencia que el concepto de creatividad, ha ido ampliándose y enriqueciéndose, como resultado de las investigaciones y de la práctica psicológica y pedagógica. No obstante, para este estudio se asume por creatividad "el proceso de descubrimiento o producción de algo nuevo que cumple exigencias de una determinada situación social, en el cual se expresa el vínculo de los aspectos cognitivo y afectivos de la personalidad" (Mitjans, 1995).

En esta conceptualización se hace énfasis en el hecho de la producción de algo nuevo. Ello se refiere a una idea o conjunto de ella, a una estrategia de solución, a objetos, entre otros, que en el caso de los estudiantes pueden obtener en diferentes momentos de su actividad. Esta definición permite discernir entre los hechos creativos, los relativos a encontrar problemas donde otros no los ven y descubrir facetas poco desarrolladas o no encontradas aún en el trabajo. En este sentido, se expresa que el carácter novedoso del producto creativo tiene un significado para el sujeto del propio proceso.

Hoy en día, se valora cada vez más la estimulación de la creatividad mediante estrategias adaptadas a las disciplinas que orientan las diferentes propuestas o teorías formuladas para este propósito. Muchos de los estudios revisados subrayan la relevancia de la creatividad en campos como la filosofía, el arte, la administración, la política, la psicología y la educación. Este enfoque ha incrementado el interés de los investigadores por ampliar el ámbito de la creatividad, facilitando una mayor conexión del concepto con elementos como la inteligencia, la personalidad, la motivación y el movimiento humano.

Los argumentos aportados hasta aquí, hacen evidente la importancia de la creatividad como proceso que debe ser potenciado en los profesionales del Trabajo Social. Esta es una disciplina científica que se ocupa de intervenir en situaciones donde existen vulnerabilidades sociales, económicas y emocionales. En estos contextos, las soluciones convencionales a menudo no son suficientes para abordar las necesidades complejas de los individuos o las comunidades. Aquí es donde la creatividad entra en juego: los trabajadores sociales deben ser capaces de imaginar nuevas formas de intervención, programas innovadores o incluso métodos de comunicación que se adapten mejor a la realidad de los usuarios. Por ejemplo, en un entorno de escasos recursos, un trabajador social puede encontrar formas creativas de movilizar apoyos comunitarios o desarrollar programas que no dependan exclusivamente de financiación externa.

El trabajador social para la solución de manera original e independiente de las problemáticas que atiende debe desarrollar procesos de toma de decisiones, generar productos y servicios innovadores, que les permitan resolver los problemas del medio, como una forma de elevar la calidad de vida de la población. Es por ello, que en la formación de profesionales del Trabajo Social debe contemplarse el desarrollo de habilidades que potencien su capacidad para crear, innovar, motivar, comunicar y resolver problemas de una manera original; por lo que es transcendental pensar la creatividad desde una perspectiva más humana e inclusiva, en relación con prácticas que están todavía por desarrollar en el ámbito de la investigación y en el modo de entender las acciones sociales.

 

Factores que estimulan la creatividad en el trabajo social

La interrelación entre lo emocional y lo cognitivo, muestra cómo el aspecto motivacional se entrelaza con características particulares de las personas creativas. Existen múltiples factores que influyen en el desarrollo de la creatividad. El proceso creativo es intrincado, dado que se desarrolla en la subjetividad de cada individuo y está profundamente ligado a aspectos individuales de la personalidad que definen el comportamiento creativo durante el Trabajo Social.

Para estimular y cultivar la creatividad de manera efectiva, es indispensable implementar un conjunto organizado de actividades que consideren los rasgos individuales y las particularidades de cada individuo. Dichas actividades deben tener un propósito claro, deben fomentar interacciones comunicativas que motiven a los alumnos a participar activamente y vincular la teoría con la práctica social de modo que facilite la implicación en procesos creativos.

Impulsar la creatividad demanda métodos didácticos que integren comprensión profunda y desarrollo de habilidades creativas, donde los enfoques productivos son esenciales. La literatura coincide en superar la enseñanza tradicional (repetitiva) mediante modelos productivos que formen profesionales autónomos e integrales. Su implementación en instituciones educativas persigue mejorar el aprendizaje y disminuir la apatía hacia modelos convencionales (Medina Peña et al., 2019).

En este sentido, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) juegan un rol importante, ya que permiten acceder a información actualizada y a plataformas que facilitan la interacción con otros profesionales. (Bucheli et al., 2023; Chávez & Martínez Pérez, 2021; Cuetos Revuelta et al., 2020).

Existen varios factores que pueden estimular la creatividad en el ámbito del Trabajo Social. En primer lugar, un ambiente de trabajo que promueva la colaboración y el intercambio de ideas pueden ser cruciales para que los trabajadores sociales desarrollen soluciones innovadoras. Los espacios de reflexión colectiva permiten que las experiencias de diferentes profesionales se conviertan en una fuente de inspiración para nuevas intervenciones.

Otros factores están asociados a la escucha de los problemas de las personas atendidas, analizando su entorno o el contexto institucional asociado a ello, potenciándose así, la capacidad de observación e investigativa de este profesional para adentrarse en el conocimiento de los problemas. Una tarea importante en este sentido, es desarrollar una actitud pluralista y crítica respecto al carácter construido de la realidad, comprendiendo la necesidad del trabajo de grupo e interdisciplinario. Además, resulta elemental para fomentar la creatividad en estos profesionales, que se olviden de tabúes, por lo que deben desarrollar una actitud reflexiva ante preconceptos y prejuicios, referidos a los fenómenos sociales y a la realidad social.

Otro factor importante para potenciar la creatividad de estos profesionales es educarlos en fomentar rutinas que le permitan crear hábitos creativos, creándose retos y nuevas maneras de entender las situaciones sociales a las que se enfrenta. Es necesario el cuestionamiento constante acompañado de un pensamiento crítico, que se oriente hacia la comprensión crítica de la realidad, aportándole elementos innovadores para el análisis de los procesos sociales.

De manera general, debe destacarse que resulta un factor clave, la formación continua de este profesional. La actualización constante de conocimientos y la exposición a nuevas metodologías pueden proporcionar a los trabajadores sociales las herramientas necesarias para generar ideas creativas. De esta manera, es necesario que incorporen a sus prácticas una perspectiva metodológica dirigida a la realización de intervenciones sociales en los distintos niveles de actuación de la profesión, cultivándose nuevas formas de acercamiento a las problemáticas que puedan mejorar su comprensión y los razonamientos sociales acerca de estas. Estos profesionales deben tener una actitud positiva y enfrentar los desafíos a los que aún se enfrenta el Trabajo Social en Cuba.

Finalmente, la disposición a experimentar y a asumir riesgos controlados es un elemento fundamental. Los trabajadores sociales que se sienten seguros para probar nuevas ideas, sin temor al fracaso, son más propensos a innovar en su práctica diaria.

 

Obstáculos para la creatividad en el trabajo social

A pesar de la importancia de la creatividad en el Trabajo Social, existen varios obstáculos que pueden inhibir su desarrollo (Rodríguez, 2018). La burocracia y las normativas rígidas a menudo limitan la flexibilidad de los trabajadores sociales, lo que puede llevar a que sigan procedimientos estándar en lugar de buscar soluciones creativas. (Díaz Cartagena, 2020; Magazine et al., 2024). Además, la escasez de recursos puede restringir las posibilidades de innovación, ya que los profesionales están frecuentemente enfocados en resolver necesidades inmediatas sin margen para explorar enfoques novedosos.

La resistencia al cambio representa otra barrera crítica en Trabajo Social. Profesionales habituados a metodologías convencionales suelen manifestar oposición a innovaciones, ya sea por factores individuales o institucionales. Esta actitud frecuentemente se origina en el temor al fracaso de nuevas estrategias o en la percepción de mayor fiabilidad de los métodos establecidos (Alva Miguel et al., 2022; Arriaga Cárdenas et al., 2023; Rueda & Lenis, 2023).

 

DISCUSIÓN

El trabajador social debe desarrollar la creatividad como una de su personalidad, lo cual debe ser potenciado en correspondencia con el modelo del profesional de la carrera. De esta manera, se aboga por formas de docencia que permitan el análisis y la reflexión creativa a la vez que limiten la tendencia a la reproducción. Además, deben facilitarse vínculos inter-multi-transdisciplinarios, que contribuyan a formar un profesional con una visión integral creativa, que sea gestor de su propio aprendizaje, con el valor integrado de defender la sociedad desde su quehacer social.

Desarrollar la creatividad en el Trabajo Social requiere de estrategias intencionales que fomenten la innovación. Una de las más importantes es la incorporación del pensamiento crítico y reflexivo en la formación de los profesionales. Los programas académicos deben alentar a los estudiantes a cuestionar las prácticas establecidas y a proponer alternativas innovadoras (Bucheli et al., 2023; Córica, 2020; Medina Peña et al., 2019).

Asimismo, es crucial crear espacios para la experimentación en la práctica profesional. Esto puede lograrse a través de proyectos piloto o programas experimentales que permitan a los trabajadores sociales probar nuevas ideas sin el riesgo de comprometer los servicios fundamentales. Además, la creación de redes de colaboración entre profesionales y organizaciones puede facilitar el intercambio de ideas y la inspiración mutua.

Un ejemplo concreto del uso de la creatividad en el Trabajo Social es el desarrollo de programas comunitarios basados en la participación activa de los beneficiarios. En algunos proyectos, los trabajadores sociales han involucrado a los usuarios en el diseño y ejecución de las intervenciones, lo que no solo genera un mayor sentido de pertenencia y responsabilidad, sino que también da lugar a soluciones más adaptadas a las necesidades locales.

Otro ejemplo es el uso de las redes sociales y otras plataformas digitales para ofrecer servicios de asesoramiento o apoyo emocional. En un mundo cada vez más digitalizado, el Trabajo Social puede aprovechar estas herramientas para llegar a poblaciones que, de otro modo, estarían excluidas de los servicios tradicionales.

 

CONCLUSIONES

La creatividad como expresión de la personalidad resulta importante para el profesional del Trabajo Social, ya que les permite adaptarse a un entorno en constante cambio y ofrecer soluciones innovadoras a los problemas sociales.

El desarrollo de la creatividad no ocurre de manera espontánea; requiere de un entorno que fomente la colaboración, la formación continua y la experimentación. A través de estas estrategias, el Trabajo Social puede continuar evolucionando y respondiendo de manera eficaz a los desafíos de la sociedad moderna, garantizando al mismo tiempo que los profesionales sean agentes de cambio capaces de transformar las vidas de las personas con las que trabajan.

 

REFERENCIAS

Alva Miguel, W., Matos Huamán, C., Zúñiga Reynoso, C., Wong Fajardo, E. M., & Loayza Fernández, S. (2022). Informe final 2022. Implementación de la Educación Virtual y Resistencia al Cambio en docentes de una Institución de Educación Superior de Lima Metropolitana. Lima. 2022. https://n9.cl/ksafbp

Arriaga Cárdenas, O. G., & Lara Magaña, P. del C. (2023). La innovación en la educación superior y sus retos a partir del COVID-19. Revista Educación, 47(1), 479-494. https://doi.org/10.15517/revedu.v47i1.51979

Bucheli, M. G. V., Aguilar, G. A., & Pérez, E. G. B. (2023). TIC, creatividad e innovación: Estrategias en la configuración de ambientes para el aprendizaje universitario. IE Revista de Investigación Educativa de la REDIECH, 14, e1854-e1854. https://doi.org/10.33010/ie_rie_rediech.v14i0.1854

Chávez, Z., & Martínez Pérez, H. F. (2021). Gestión del Conocimiento, Creatividad e Innovación en la Educación Universitaria Venezolana. Negotium, 16(48), 5-17. http://doi.org/10.5281/zenodo.4765294

Cobos, A. (2010). La construcción del perfil profesional de orientado y de orientadora. Estudio cualitativo basado en la opinión de sus protagonistas en Málaga [Tesis Doctoral, Universidad de Málaga]. Universidad de Málaga. https://n9.cl/783s2

Concepción Rodríguez, M. L., Remedios González, J. M. y Hernández Mayea, T. (2017).  Barreras asociadas a la creatividad de los docentes: una propuesta de solución. Revista Pedagogía y Sociedad, 20(49), 48-64. https://n9.cl/7sjg13.

Córica, J. L. (2020). Resistencia docente al cambio: Caracterización y estrategias para un problema no resuelto. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 23(2), 255. https://doi.org/10.5944/ried.23.2.26578

Costa-Lobo, C.; Vázquez-Justo, E.; Pérez Nieto, M. A.; Castillo-Parra, G.; Campina, A.; Vestena, C. L.B.; Cabrera-Cuevas, J. (2016). Propuestas psicoeducativas para promover la creatividad en contextos educativos. eduPsykhé Revista de Psicología y Educación, 15(1), 11-141. https://n9.cl/s9k5o.

Cuetos Revuelta, M. J., Grijalbo Fernández, L., Argüeso Vaca, E., Escamilla Gómez, V., & Ballesteros Gómez, R. (2020). Potencialidades de las TIC y su papel fomentando la creatividad: Percepciones del profesorado. https://doi.org/10.5944/ried.23.2.26247

Díaz Cartagena, M. del P. (2020). Educación en servicio para docentes universitarios: Estudio de caso instrumental. ProQuest LLC. https://n9.cl/86xvkn.

Guilford JP. (1950). Creativity. American Psychologist, 5(9), 444–454. https://doi.org/10.1037/h0063487

Magazine, R., Méndez, C. D. G., &Bajaña, R. D. (2024). La educación universitaria más allá del aprendizaje: Buscando inspiración, creatividad y comunidad en las aulas. Iberoforum. Revista de Ciencias Sociales, 4(1), Article 1. https://doi.org/10.48102/if.2024.v4.n1.336

Medina Peña, R.; Gómez Franco, M. C.; Gallo González, M. E. y A. T. de Cádiz Hernández. (2019). El desarrollo de la creatividad en la formación universitaria. Revista Cubana de Medicina Militar. 48(supl. 1). https://n9.cl/5c8ne

MINEDUC. (2013). Nuevas Bases Curriculares Chile. Recuperado el 31 de julio de 2023. https://n9.cl/xznaxs

Ríos-Figueroa, P. (2016). Proyección de la creatividad en la investigación e innovación de las instituciones de educación superior. Qualitas, 11, 84-99. https://n9.cl/rzkuy

Rodríguez, M. R. (2018). Desarrollo, creatividad e innovación I. AREANDINA. Fundación Universitaria del Área Andina. https://n9.cl/cc4p6

Rueda, P. E. R., &Lenis, D. A. G. (2023). Fortalezas y desafíos en la articulación del currículo por competencias y las metodologías activas. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 7(2), Article 2. https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v7i2.6032

Shabalina, N., Fazullina, O. y Bozhcoba, G. (2019). Desarrollo de alumnos adolescentes superdotados mediante competencias creativas en el Instituto Elabuga de la Universidad Federal de Kasan. Dilemas Contemporáneos: Educación, Política y Valores, 7(1). https://n9.cl/09reid

Smirnov, A. A., Leontiev, A. N., Rubisntein, S. L.& Tieplov. B. M. (1962). Psicología. Ed.Grijalbo. https://n9.cl/n431p